El violoncello, ese "extraño" y apartado instrumento

Hola a todos:

Quería daros una calurosa bienvenida al apasionante e inabarcable mundo del violonchelo. Dado que este ha sido, sigue siendo y será una de mis mayores pasiones intentaré en mis publicaciones transmitiros toda este sentimiento y fuerza para juntos seguir descubriendo y desentrañando todos sus secretos. Espero con ello que la fascinación por este instrumento tan "extraño" pueda seguir creciendo.

Es como si el violonchelo (o chelo para abreviar) durante muchas generaciones haya sido enclaustrado como el acompañante ideal, dado su registro de graves, potencia de sonido... parecía destinado a quedarse siempre en la sección de bajos continuos, pregúntenle si no a Pachelbel... Pero había algo en su alma interna que poco a poco fue fascinando a los más grandes compositores. Su carácter solitario y la nostalgia que nos genera es única sin duda. Por eso, gracias a su especie de personalidad latente, este instrumento durante años y años olvidado lleva deleitándonos con su sonido tan peculiar durante algún tiempo. Y digo "algún tiempo" porque realmente se tardó más del debido (si me permitís así decirlo) en conferirle la importancia necesaria o al menos los merecimientos apropiados para su directa entrada sin cuestionamientos en el Olimpo de los instrumentos de cuerda frotada.

Mozart ¿por qué no compusiste un concierto para violonchelo? Menos mal que el gran Haydn estuvo ahí para remediarlo. Brahms se lamentaba una vez escuchado el concierto de Dvorak de no haber compuesto un concierto para ese instrumento que parecía tan torpe y carente de virtudes para ser solista. Bach llegó a su esencia en una obra durante años y años considerada una simple sucesión de estudios. Siempre quedará en duda porque el gran Beethoven jamás compuso un concierto para violonchelo siendo un gran conocedor de su enrome potencial. Como demostró con sus composiciones para chelo y piano; obra maestra incuestionable.

Un violonchelo parece el hermano tímido y regordete del violín, que nunca quiere destacar ni pisar a nadie pero que internamente con su humildad y autenticidad trata de que, poco a poco, por lo menos le reconozcan por su nombre. El instrumento “raro” y apartado. Un verdadero introvertido. Es el instrumento aparentemente olvidado, siempre ausente en listas de obras conocidas (aunque cada vez haya más y más cariño por él o al menos así lo percibo, no caigamos en engaño, el violín y el piano siempre gozarán de más popularidad y repertorio) Y no hablemos del contrabajo, instrumento impresionante, de sonoridad imponente y gran presencia, que goza de menos popularidad aun, podríamos decir que es el más "tímido" de todos. Curioso es que Yo Yo Ma quisiese tocar el contrabajo, pero este era demasiado grande para él, así que escogió el siguiente más grande, el chelo.

Siempre han dicho que el violonchelo es el instrumento más parecido a la voz humana. Podría considerarse el más humano de todos los instrumentos. Y por qué no, podríamos decir el instrumento que más profundo y de forma más tangible puede llegar a las últimas capas del alma humana. Apoyado en el pecho del instrumentista, su sonido parece nacer desde el mismo corazón del intérprete. Podría tutear al violín incluso, dado que su amplio registro lo sitúa como uno de los más versátiles instrumentos, no obstante es en su registro medio donde su característico sonido realmente nos conmueve. Abarca casi todo el teclado del piano exceptuando 5 notas por debajo 9 por arriba. En sus registros medios es acogedor y envolvente, muy cálido. En los registros graves puede ser tenebroso y trágico. Este es el violonchelo. Ese maravilloso instrumento que espero que poco a poco vayamos descubriendo.

¡Nos vemos por aquí! Saludos




     Violoncello (collage digital). Por Beltrán Alonso

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